¡amo este cuento!

Construyendo Personajes

Se retiró a su cuarto sin proferir una palabra. Le hubiera gustado golpear la puerta, pero el privilegio de contar con todo un piso para si misma había podido más que el hecho de no poder delimitar inequívocamente su territorio.
A peso muerto se dejó caer en su cama, y entregó sus lágrimas al mullido almohadón.
Era uno de esos días y sabía por cierto que nadie subiría a molestarla con inútiles preguntas….
Entonces alivió la presión creciente y explotó en violento llanto, sin preocuparse de contener los espasmos que agitaban su frágil cuerpo.
Sintió un pequeño peso desplazarse a sus pies; con dificultad se dio vuelta y se encontró frente a esos ojos de luna en los que amaba perderse. La acarició con suavidad y ella aceptó la invitación, recostándose en su pecho: al cabo de unos segundos ya ronroneaba ruidosamente.
La contempló. Tenía los ojitos entrecerrados por el placer, pero apenas percibió su mirada clavó sus enormes pupilas en ella. Lucía un aire cansado y resignado –sus trece añitos juntas empezaban a pesar en esa pequeña criatura- pero ella hubiera jurado que una nota de compasión podía ser descifrada en su expresión aparentemente inmutable.
Había dejado de acariciarla, pero ella seguía ronroneando con ganas. Se emocionó pensando que…

Ver la entrada original 164 palabras más

Anuncios